domingo, 12 de agosto de 2012

El final, el principio.


Hola a todos.

Hace tantos días que no escribimos y han pasado tantas cosas, que no sé bien por dónde empezar. Tal vez lo más acertado sea hacerlo por el final. Ya hemos llegado a Roncesvalles y hemos acabado nuestro viaje.
Estos últimos días han sido frenéticos tanto en el ritmo de caminar, ya que devoraba los kilómetros, como en la velocidad a la que se recogía la información.  
Un bonito amanecer.
Todos estábamos deseando terminar y las cosas se han ido acelerando, hasta el punto que el día que menos kilómetros he hecho han sido cuarenta y cinco. Si bien sabía que cada paso que daba restaba distancia al camino, la morriña y el deseo de alargar este viaje me hicieron disfrutar más de éste y no estar pendiente del GPS y del reloj, de manera que no era hasta la llegada a mi destino cuando me percataba de la hora y los kms recorridos.

El paisaje, las edificaciones y las gentes han ido cambiando conforme nos acercábamos más al sur siendo más evidente  cuando llegamos al llamado País Vasco Francés, donde la gente empezaba incluso a chapurrear español, los carteles se leían tanto en euskera como en francés y la cercanía del Pirineo se hacía notar.
¿Cual de los dos se entiende mejor?

Caserio vasco
El tiempo ha respetado salvo un día que  llovió durante toda la jornada . Un par de veces  llegué incluso a parar debido a la virulencia del agua y el viento. Al no ser friolero ni delicado, no saqué la ropa de lluvia y monté mi equipación normal: pantalón corto y camiseta. Mi fiel compañero este día fue el paraguas, que me sorprendió gratamente lo útil que es. Nunca lo usé con anterioridad a esta ocasión y fue un gran aliado. Los pies chorreando y el cuerpo totalmente seco. Mamen estuvo todo el día preocupada y en vista del temporal  me tenía una sorpresa guardada para el final de la jornada: un refugio cálido y pintoresco  donde pasamos la noche. Se trataba  de una roulotte  decorada con mucho gusto y con todas las comodidades de una habitación. Algo insólito pero aquí en Francia hay cierta afición a este tipo de restauración de estos elementos. Sin duda una de las noches más  exóticas y reparadoras del viaje.


Ahí no acaba todo, el dueño de este idílico refugio en mitad del bosque era silvicultor con una gran cultura e innumerables facetas  y habilidades, entre ellas la de tocar el banjo  con el cual nos deleitó  la cena que acompañamos con caldo de la tierra. Otra curiosidad es que el tampón o sello que ponía sobre las credenciales era realizado a mano, por lo que aún siendo todos parecidos, no hay dos iguales. Sin duda un gran tipo y excepcional anfitrión. En los días sucesivos dominaba el rey astro pero ya nada me importaba, paso a paso desgranaba los kilómetros.
Nuestro anfitrión en pleno recital.
  Especial fue el día de llegada a Saint-Jean-Pied-de-Port, por lo mítico y lo real. La entrada por la  anciana puerta del peregrino, abierta en esta ciudad amurallada para dar acceso a los peregrinos venidos de toda Europa , fue muy distinta a la que realicé hace cinco años, en la  que de madrugada y con  espesa niebla, cuando la ciudad dormía, me deslicé de manera furtiva por esta ciudad amurallada y sus puentes se tendieron al sonido solitario de mis pasos.
Puerta del peregrino.
 Por cambio este año a las tres de la tarde, la ciudad bullía y como hormigas cientos de turistas se fundían con peregrinos que llegaban y otros que esperaban ansiosos su salida al día siguiente. Todo esto me desorientó de tal manera que atravesé la ciudad sintiéndome extraño, desubicado y queriendo volver al silencio y la armonía que el campo abierto y los bosques proporcionan.  Cuando quise darme  cuenta estaba en la puerta de España, la de salida, por lo que tuve que deshacer camino  para encontrarme con Mamen  que me dirigió hasta el refugio. Allí me comunicó que Álvaro había partido para hacer las últimas variantes que había en el camino.

Ya duchado y vestido de bonito fuimos a tomar algo y pude ya con otros ojos disfrutar de esta ciudad, que tiene sin duda en el peregrino y el turismo su eje vital.  Eran continuas las oleadas de peregrinos recién llegados por distintos medios hasta este punto de inicio del camino Francés. La ilusión y ansiedad por partir se podían leer en sus ojos. Lo comprendía y compartía, son esas mariposas en el estómago, ese nudo en la garganta, esa sequedad en la boca que te produce la víspera del inicio de uno de estos caminos.
Al día siguiente, el último y gran día, dispusimos este plan de ruta. Mamen haría conmigo la dura ascensión hasta el collado de Iñurreta…………, que marca la frontera con España y desde donde se inicia el descenso hasta Roncesvalles, tierra patria. Mientras tanto, Álvaro como otras veces, sacó a bailar a la fea. El conduciría hasta Roncesvalles y andaría a nuestro encuentro para así hacer la bajada y hacer juntos los tres la entrada triunfal a Roncesvalles.
Calle principal de Saint Jean Pied De Port.
La subida fue espectacular y multitudinaria, no en vano del orden de 400 peregrinos la realizan todos los días. Se ve de todo, bicis, carritos, jóvenes, adultos y mayores, todos resoplando en las rampas. Es la etapa más dura de todo el camino francés. Casi veinte kilómetros de subida con unos 1.300 metros de desnivel positivo y casi 500 metros de dura bajada.
Abajo queda Francia.
Lo que para algunos era el principio para nosotros era el final, o el principio, según lo mires, por que ahora queda un duro trabajo por realizar en casa para organizar toda la información recogida  y sacar algo de provecho.

Con un intenso calor y  cerveza en mano celebramos  la llegada triunfal.

Muy emotiva para mí  la entrada al nuevo y moderno hospital del peregrino. No sé por qué razón me acerqué a un señor mayor de unos setenta años para felicitarle el haber superado la dura jornada y le pregunté si seguiría el camino para Santiago. Me respondió que su camino terminaba allí, que había empezado en  Ginebra. Di un salto en mi interior y le dije que yo también. Nos chocamos las manos efusivamente, nos emocionamos  y sacamos foto de rigor. ¡¡ Yo de mayor quiero ser como tú!! Le dije muy emocionado. Nos despedimos.

Por la tarde perdimos la misa del peregrino por una tonta equivocación y visitamos la Iglesia a la mañana siguiente. A las ocho en punto nos abrieron las puertas y entramos. Fue ahí, en  terreno santo, donde  realmente me emocioné y di rienda suelta a todos los sentimientos y emociones acumuladas que en mí  fluyeron de manera natural. En comunión con el sacro silencio y en total recogimiento,  le ofrecí a mi abuela, de quien no pude despedirme como me hubiera gustado, el camino que había realizado. Sé que ella, junto con los otros que se nos fueron, nos vigilan y cuidan  desde arriba.

Quisiera agradecer a todos los que nos habéis seguido con paciencia, el cariño y apoyo mostrado. Estos nos han dado fuerza para continuar estos 34 días con sus noches.

Esto no es un adiós, sino un hasta luego. Una vez llegue a casa pretendo seguir contando cosas que quedaron en el tintero de este camino y otros pretéritos.

salu2!!!

viernes, 3 de agosto de 2012

Aires de sur.


Hola a todos.

El todopoderoso Orange, nos permite de nuevo contactar con vosotros, de lo cual nos alegramos.

Ayer disfrutamos de nuevo de uan puesta de sol espectacular y la noche ha pasado muy bien, aunque empiezan a ser calurosas y sobra a veces el saco de dormir, a menos que quieras asarte dentro de el.

La zona por donde estamos era una importante zona de de asentamientos  Romanos en la Galia. Seguimos también teniendo grandes muestras arquitectónicas de iglesias Románicas, como la Colegiata de Nogaro, dónde hay unos frescos en los que se representan  las escenas del martirio Saint Laurent, diacono del Papa Sixte, en Roma en el año 258 d.c. Unos  de estos frescos nos muestran también, la representación más antigua que hay datada de un peregrino.
Fresco de la Colegiata de Nogaro



Relieve en capitel en la iglesia colegiata de Nogaro

También nos alegran la vista las salpicadas Iglesias/Ermitas que por el camino nos encontramos, en muchas ocasiones, han concentrado a su alrededor el cementerio de la zona o poblado más cercano.
En esta zona de denominación de origen de la Gascogne, famosa por sus vinos y patés, los campos están plagados de vides y bien cargadas de fruto, que madurará para septiembre, pero nosotros ya disfrutamos de las cosechas pasadas.
Vides


Como anecdótico, que hemos visto la primera plaza de toros de la zona y ya se van viendo carteles taurinos para las ya próximas fiestas estivales.  También al exterior de Nogaro, nos encontramos con el circuito de velocidad que lleva el mismo nombre.

Cartel del gran premio de coches en el circuito de Nogaro


Yo sigo con mi cruzada de “una sonrisa, una foto”, en la que fotografío a todo peregrino que me encuentro. Hoy entre los más curiosos, una familia con cuatro niñas, no os pongo la foto, por estar la cosa tan delicada con publicación de fotos de menores. Pero si os pongo alguna otra.

salu2!!!

jueves, 2 de agosto de 2012

Con alas en los pies.

Hola a todos.

Ayer dormimos en un sitio espectacular, donde la visibilidad de horizontes era casi de 360º, con lo cual disfrutamos despidiendo al sol y saludando a la luna llena. Fue en un lugar muy cerca de Saint Antoine.


Hoy hemos llegado al precioso pueblo de La Motte, donde se domina toda la zona circundante desde una impresionante torre del siglo XIII, que es monumento histórico.  Esta es una zona de extensos viñedos y numerosas bodegas, de modo que nos veremos obligados a bebernos una botella esta noche, ¡¡menudo premio!!.
La torre de la que os hablo, en La Motte.
Desde que salimos de Moissac , la verdad que hemos corrido. Ya todo va suelto y bien engranado, por un lado el equipo de coche ya acoplados a horarios y metodología para recopilación de datos e información, optimizando mucho el tiempo.Por el otro lado yo tras el "calentamiento" que he realizado este ultimo mes, pues también voy sueltecito, como con alas a los pies.

Hoy la etapa ha sido larga, pero se me ha pasado volando. No he mirado en todo el día ni el reloj, ni el cuentakilómetros, de modo que he dejado fluir el día a su amor, sin prisas pero sin pausa. Al final he estado medio día practicando el movimiento peregrino, primero un paso y luego otro.

Sigo encontrando peregrinos, aunque se diluyen a lo largo del día. Hoy por ejemplo he visto en todo el día a 14 peregrinos.
El tiempo está respetando, aunque con nubes, no está lloviendo, pero me temo que el domingo no nos escapamos. En la zona de Pirineos Atlánticos, es más que probable en esta época, que pillemos algún chubasco.

Con respecto a lo físico, tras casi 1.000 kílómetros andados, gracias a Dios no he tenido ningún problema y la caldera funciona como el primer día o mejor.

Son muchas cosas interesantes las que vemos a diario, que son imposibles de reseñar detalladamente, algún día lo haré, ya desde casa. Os dejo una foto de la colegiata de la Romieu.

Mañana esperamos contaros más.

salu2!!!